Los transportistas colocaron avisos en los parabrisas y en las puertas de las unidades con el monto a pagar para los usuarios que no estuvieran informados del ajuste a la tarifa mínima. Ante el temor de que pudiera registrarse algún conflicto entre usuarios y operadores, de manera inusual concesionarios del transporte público con itinerario fijo salieron a las calles para supervisar la operación de las “rutas”, durante el primer día de cobro de la nueva tarifa mínima de 6 pesos con 50 centavos.