Hace ocho años, Armando Flores se jubiló después de trabajar varios años como contador público. Dijo que intentó descansar en su casa, sin embargo, la costumbre de la actividad diaria no lo dejó y entonces empezó a trabajar como chofer de taxi. Actualmente -refiere Armando- el taxi es su pasatiempo, pero en 1982 gracias a este oficio logró estudiar una carrera profesional. “Empecé en el transporte por 1982 con un amigo que manejaba el taxi y me daba trabajo; me gustó y poco a poco me fui metiendo de lleno en est...