Javier -quien trabaja desde hace 35 años como chofer de taxi- contó que lo más bonito que le ha ocurrido en este oficio es haber encontrado el amor. Además, también logró construir su casa y comprar su propio vehículo, para dejar de pagar cuenta. “Aquí me enamoré. Empecé dando el servicio a una señorita que era mi vecina y después me dijo que pasara todos los días por ella y así hasta que nos fuimos conociendo. Todos los días la traía a su trabajo al Centro de Cuernavaca y luego nos enamoramos, nos juntamos y...