“En los primeros meses de pandemia fue muy difícil porque no había pasajeros y tuvieron que parar varios carros. A veces en un recorrido subían 10 personas y en todo el día juntaba unos 500 pesos, pero de ahí se tenía que comprar el combustible. Por eso a veces me llevaba 50 o 60 pesos”, contó Luis Alberto Contreras, quien trabaja como operador del transporte público. Para enfrentar la crisis económica que ocasionó la pandemia, Luis Alberto buscó otro oficio y gracias a que sus tíos lo recomendaron l...