El aire huele a humedad, la luz a mi alrededor es gris y triste. Por ratos el silencio es profundamente largo. El sonido del agua cae a gotas desde algún sitio que no encuentro y se vuelve la medida de la vida. Mi perro dormita a lado de mí contagiado de niebla. La noche está descendiendo. El frío se sube a la cama a torcerme los huesos. Trato de dormir, pero el dolor me levanta los parpados, quema mi rostro, deshace el sueño. Hay pensamientos que crecen y no caben junto con sus malas intenciones en mi cabeza....