Por años resolví encargarme de lo importante, antes que de lo urgente. El juego de palabras lo tomé de un cartón de Mafalda que dice “Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo importante”. Corría el año de 2017, dejaba atrás una etapa dolorosa de gran aprendizaje y ponía mi empeño en hallar nuevas formas de actuar. Me encontré con que tenía muchos pendientes, de todo tipo, cosas de uno o diez años atrás. Todo un lío. Resuelto a trabajar en mi persona y en aspectos prioritarios como mi paternidad, mi ofic...