Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: ven y mira. Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre muerte, y el hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra. “EL LIBRO DE LAS REVELACIONES”, LA BIBLIA, REINA-VALERA, 1960 El martes 22 de febrero Yesenia, Lyah de 12 años y el bebé de tres meses y días fuimos a Tlaquiltenango a hacernos una...