Fruto traído desde el edén de los dioses; Quetzalcóatl lo robó de este lugar para otorgar un regalo en un acto de amor por la humanidad. El cacao dotó de virtudes como la sabiduría, arte y estudio al ser humano. Fue un acto que condenaría a este ser divino; los otros dioses prepararon un castigo, una trampa para embriagarlo, perdiendo la razón. Avergonzado por caer en tentaciones mundanas, huyó dejando un rastro de semillas de cacao en las tierras fértiles de Tabasco y Veracruz. Los árboles de cacao, de aquel...