“Salgo todas las tardes con mis hijos para vender el pan que hace mi suegro. Lo ando vendiendo aquí en Chamilpa, Ocotepec y Ahuatepec. Tengo cuatro hijos y ellos me ayudan a vender el pan a pesar de que son muy pequeños. Voy tocando casa por casa para poder vender”, dijo Jésica Cruz Landeros, quien relató lo complicado que es vender en las calles. “Con la venta del pan me iba muy bien, bueno, me alcanzaba para lo necesario. Yo siempre me he considerado una mujer trabajadora y que ve por su familia, por es...