Una ráfaga de al menos nueve disparos de una cámara fotográfica mental hirió el instante… En la sala de espera número 26 del aeropuerto de Los Ángeles California, una negra de cabello lacio, azul celeste, se hacía selfies sentada en un sillón de vinil oscuro. La mujer tendría unos 30 años, según se podía observar por su rostro ovalado, terso, sin maquillaje y por un cuerpazo que presumía y que apretaban un top y un short deportivos color coral. La sala con pasajeros que esperaban su vuelo hacia Las Vegas estaba...