Los perros de la calle puede ser una plaga, pero no existen. Nacen, crecen, se reproducen y mueren y nadie se entera. En ocasiones estos animales que andan alrededor de las casas son adoptados y llevan una vida buena, pero no pasan de ser o haber sido perros de fulano de tal. No faltan los perros extraordinarios, “listísimos”, a quienes “nomás les falta hablar” para ser humanos, que pasan a la memoria de las familias o de los barrios por una o varias hazañas, como es el caso del mal llamado Pelucho o Peluchín; u...