El pequeño era un apasionado de los caballos; de mayor quería ser jockey. Tlaltizapán. Las últimas imágenes que Jeanderly Danae tiene en su mente de su hijo, vivo, fue en su casa: el martes 6 de enero arreglaba sus cosas porque le había pedido permiso de ir a una cabalgata al día siguiente, en Quetzalapa, Guerrero. Bajó al baño y lo vio en un cuarto, planchando su camisa. -Mañana voy a la cabalgata, le dijo. Se notaba contento. - ¿Estás seguro? -Sí, má. -ok, dijo su mamá y lo dejó planchando su ropa. Al día...