Por el reto viral de presunto “tiroteo”.
Zona sur.- A la fecha se han registrado ocho casos de pintas de amenazas de presuntos tiroteos en planteles escolares de la entidad, todas falsas y causadas por un “reto” entre los estudiantes para medir la reacción de la comunidad escolar.
En su reciente visita a Jojutla, el director del Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), Raúl Aguirre Espitia, informó que esta práctica –detectada también en otros estados del país e incluso en países de Latinoamérica durante 2026– comenzó a aparecer hace dos semanas y consiste en que estudiantes, ya sea de primaria o secundaria, escriban mensajes de amenazas de presuntos tiroteos en escuelas para provocar alarma y observar la reacción de las autoridades.
Aseguró que se trata de una actividad inconsciente de quien la practica y en ningún caso se han concretado las amenazas, pero sí han generado dos cosas: temor en la comunidad educativa y movilización innecesaria de las diferentes corporaciones de seguridad.
“Los niños lo hacen como un juego, no alcanzan a medir las consecuencias”, señaló Aguirre Espitia.
Asimismo, el funcionario sostuvo que en algunos incidentes, las autoridades han identificado a los alumnos responsables y han aplicado sanciones de acuerdo con la gravedad de los hechos.
Resaltó la importancia de la participación de los padres de familia, ya que en la escuela los maestros son los responsables, pero en casa son los papás.
Cuando ocurren situaciones de este tipo, se convoca a los padres para informar los alcances de ese “reto” y de la conducta de los niños para que haya corresponsabilidad entre la escuela y los padres de los menores.
Reconoció que estas situaciones no se han dado en una región específica, sino que se han reportado de diferentes regiones del estado de Morelos. “Esperamos que ya terminen estos retos virales”.
Finalmente destacó que las instituciones educativas ya cuentan con lineamientos para restringir el uso de dispositivos móviles dentro de los planteles escolares y ante estos casos, “se cuenta con un protocolo para saber qué hacer y no generar alarma porque eso busca el reto: generar pánico, incertidumbre y viralizarse en redes”.