“Educar sin saber cómo funciona el cerebro es como querer diseñar un guante sin haber visto jamás una mano.” Leslie Hart En la última década, la frontera final de la privacidad humana ha dejado de ser el hogar o el correo electrónico para trasladarse al interior del cráneo. El avance vertiginoso de la neurotecnología —capaz de mapear, monitorear e incluso influir en la actividad neuronal— ha planteado un desafío ético sin precedentes. Aquí es donde surgen los neuroderechos, un nuevo marco jurídico y étic...