El robo de cable de cobre se ha convertido en un grave problema social. No se trata de un problema delictivo. Un indeseable número de escuelas públicas se encuentran sin capacidad operativa porque delincuentes organizados se robaron el cableado de los planteles e infinidad de pozos que abastecen de agua potable y plantas tratadoras de aguas negras están fuera de servicio por el mismo motivo. La plaga, que antes afectaba solo a comunidades rurales y colonias marginadas, se ha extendido a los centros urbanos...