La deuda bancaria dejada por Graco Ramírez es enorme (ocho mil millones de pesos) y es apenas una parte del déficit que su administración heredó al actual gobierno. Esas cifras hablan del tamaño del saqueo de los recursos públicos morelenses. No hay que olvidar que multitud de programas gubernamentales se quedaron sin presupuesto porque la familia que gobernó en el sexenio anterior arrasó con todo. Eso actualiza la urgencia de fincar responsabilidades al exmandatario, pues el tiempo juega a su favor para logra...