Deudores alimentarios, agresores sexuales o golpeadores de mujeres son candidatos o están en equipos de campaña de aspirantes a cargos en el presente proceso de elecciones. Es una realidad denunciada por organizaciones y que muestra no sólo inquietantes grados de violencia en razón de género en nuestra sociedad, sino lagunas también alarmantes en los filtros para seleccionar candidaturas. La circunstancia evidencia todavía más (si no estaba probado ya) que la rectitud no es requisito en los partidos políticos...