La ola de calor que abraza la entidad se ha convertido en otro factor de riesgo para la salud de los morelenses más desprotegidos, debido a que se requieren de recursos para disponer de la protección mínima ante el embate de la naturaleza y a que en la mayor parte de la entidad las viviendas no están lo suficientemente preparadas para hacer frente a una situación así. Es aquí donde entran en escena las autoridades municipales, que por su propia naturaleza son las más cercanas a la población. Proveer de agua...