En la fecha que dio origen a la cultura de la Protección Civil que hoy busca ser norma, resulta preocupante el señalamiento que hace el titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil en Morelos, Javier Bermúdez Alarcón, quien critica la escasa o nula preparación de los encargados de esa área estratégica en los municipios morelenses.
El funcionario intuye que los nombramientos en las alcaldías obedecen más a criterios políticos que profesionales, a pesar de que eso ponga en riesgo a la población.
La autonomía que la Constitución General de la República concede a los municipios ha sido tomado como verdadera carta blanca por los alcaldes, que se sienten con derecho a hacer, literalmente, todo lo que les plazca, aunque eso viole la ley o perjudique a los gobernados.
Existen instituciones y procedimientos que, bien aplicados, pueden obligar a reconducir el camino, pero nadie los invoca y los ciudadanos no pueden hacerlo.
Por todo lo anterior, no queda más que hacer directamente responsable de las consecuencias de algún percance de gran magnitud o de un fenómeno natural a los alcaldes que hayan nombrado a sus impreparados amigos para cargos que requieren de especialistas.