No es una voz improvisada la que lanza una alerta en contra de la posible legalización del consumo de marihuana: un profesional de la salud avalado por sus colegas ofreció ayer pruebas científicas irrefutables y contrastadas de las secuelas que la droga produce en el cerebro, especialmente de los adolescentes.
La de ayer es una enorme contribución en la polémica que ni siquiera debería existir, y que debería ser tomada en cuenta a la hora de promover medidas como la que definitivamente sería socialmente dañina.
Ojalá todo lo que ayer se dijo se difunda ampliamente a fin de aportar elementos firmes que ayuden a quienes deciden a asumir la mejor decisión y no algo que por superficial genere secuelas indeseables.