"La mujer del César debe ser honesta y parecerla". Esta frase latina tiene un significado claro que bien se le puede aplicar al director del Colegio de Morelos, Luis Tamayo Pérez, ilustre jubilado del desaparecido Centro de Investigación y Docencia en Humanidades del Estado de Morelos (CIDHEM).
Dirigir un organismo que busca hacerse de prestigio incluye un cuidado extremo del fondo y de la forma.
La maniobra que le permitió obtener una resolución favorable debe ser explicada ampliamente, pero aún así es irregular conforme a la interpretación que ha hecho la Suprema Corte de Justicia de la Nación de casos como el que nos ocupa.
La única cura para el error es una dosis excesiva de transparencia y las acciones necesarias para rectificar lo que sea necesario.