Efectivamente: las obligaciones que debe soportar el actual sistema de pensiones de los burócratas locales -tanto estatales como municipales- comienza a ahogar a las finanzas públicas y se requiere adoptar medidas apremiantes para evitar el colapso, lo mismo que pasa, no por casualidad, en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
Pero en éste caso lo que se ha planteado es una transferencia de responsabilidad hacia las instituciones de seguridad social, el IMSS y el ISSSTE, a las que deberán afiliarse desde enero -si se aprueban las modificaciones a la ley- quienes ingresen a laborar en las instituciones, mientras que a los trabajadores vigentes se les incrementará la edad de retiro a cambio de mantener a salvo sus derechos.
Es una reforma polémica que definitivamente causará polémica por lo que habrá que esperar para saber cómo finaliza. Pero definitivamente tomará una notable relevancia, por las esperadas reacciones de los receptores de los cambios en proceso.