Es lamentable que un proyecto ampliamente publicitado para mejorar la imagen de la entidad termine en medio de un escándalo. Morelos Único logró atraer la atención de mucha gente y resulta lamentable que por un aparente manejo poco ético, quienes participan en el mismo se vean cuestionados severamente.
Y ese cuestionamiento no es poca cosa, sino una denuncia de índole penal ante la presunción de que quien encabeza esa organización incurrió en al menos un posible delito.
Armando Haddad Giorgi está obligado a explicar con amplitud todo aquello por lo que se le acusa, porque está de por medio el nombre de la entidad, ya que el proyecto Morelos Único es una marca reconocida ligada a sus metas de dar un buen nombre a la entidad.