“Donde hay soberbia, allí habrá ignorancia; pero donde hay humildad, habrá sabiduría”. Salomón Años atrás yo era mujer sumamente orgullosa. Jamás demostraba mis sentimientos por miedo a que me hicieran más daño o a que me hirieran. Lloraba en silencio mis penas. En la calle andaba con la frente en alto y disimulaba que nada me afectaba, que tenía el control de mis sentimientos, que los tenía sujetos en la palma de la mano. Pero por dentro estaba destrozada, parecía una gelatina mal cuajada. Me ayudó está actitud?...