“Los eclipses traen momentos íntimos de introspección, sensibilidad, reflexión y sanación; invitándonos a EVOLUCIONAR”. Recuerdo con emoción el eclipse de sol que viví en el 91. Mis padres no trabajaron, cerramos los negocios y fuimos a casa a ver el eclipse. A pesar de que yo era muy joven me emocionó mucho el fenómeno y ¿cómo no?, si a mitad del día se oscureció todo por unos buenos minutos. A mi mente viene cómo los pájaros de la nada empezaron a volar buscando los arboles donde dormir. Durante el perí...