Tomando como definición al Estado como el conjunto de Territorio, Población y Gobierno; y que el Estado tiene para su funcionamiento tres poderes - el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial- nos encontramos con que dichos poderes más los órganos del mismo Estado que, no quedando comprendidos en ellos, sino que son constitucionalmente autónomos -como por ejemplo la Comisión de Derechos Humanos, o los institutos electorales- conforman el Poder Público.