¡Qué desaseo!No es cosa de ahora, hace muchos años que la persecución del delito y la impartición de justicia están viciadas y se atribuye a las propias instancias competentes en la materia el que muchos delincuentes puedan andar libres, por incapacidades profesionales de los que tienen que dar sustento a las denuncias y probar evidencias.