Nueva legislatura, manos atadasAjustes, ¿hasta dónde?Analizando el comportamiento que exhibieron la mayoría de los legisladores de oposición en la nueva legislatura local, podíamos advertir que tempranamente cayeron en la tentación de la negociación. No habían dado el primer paso hacia adelante cuando ya se habían dejado amarrar las manos y más que eso, su libertad como “representantes populares”.