Muchos tratamientos contra COVID-19 se enfocan en el papel que la proteína de pico que el virus usa para unirse a las células humanas. Si bien esos tratamientos funcionan bien en la variante original, es posible que no sean tan efectivos en las cepas futuras. La variante Ómicron, por ejemplo, tiene varias mutaciones de pico. Ahora, un grupo de trabajo encabezado por el especialista Juan de Pablo de la Escuela Pritzker de Ingeniería Molecular (PME) de la Universidad de Chicago, ha utilizado simulaciones...