El telescopio espacial James Webb tendría propelente para sustentar las operaciones científicas en órbita durante más de 10 años, el mínimo son 5 años, gracias a la precisión en su lanzamiento. Tras el despegue el día de Navidad y el análisis de las dos maniobras de corrección de trayectoria posteriores, el equipo del telescopio ha determinado que se necesita menos propulsor de lo planeado originalmente para corregir la trayectoria de Webb hacia su órbita final. Esto es alrededor del segundo punto de Lagrang...