La arquitectura RISC-V está ganando terreno como una alternativa abierta y libre frente a las arquitecturas dominantes de Intel y ARM. Este avance es especialmente significativo para China, que busca reducir su dependencia de tecnologías extranjeras ante las sanciones de Estados Unidos. Un ejemplo clave de este progreso es el procesador XuanTie C930 de Alibaba, un chip de alto rendimiento diseñado para servidores y otros entornos exigentes como los coches autónomos. El XuanTie C930, desarrollado por Damo Academy...