El huracán Milton entraba el jueves en el océano Atlántico, tras un devastador paso por el estado de Florida en Estados Unidos, donde provocó tornados, destruyó casas, dejó al menos 10 muertos y dejó sin electricidad a millones de personas, pero no ocasionó las inundaciones catastróficas que se temían. El gobernador Ron DeSantis dijo que el estado había evitado el peor de los escenarios, pero advirtió de que el daño seguía siendo significativo. La zona de la bahía de Tampa parecía haber escapado a la marejada...