El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes un endurecimiento de las sanciones contra el Gobierno de Cuba, ampliando su alcance a cualquier persona, ya sea extranjera o estadounidense, que participe en sectores clave para la obtención de divisas en la isla.
En su más reciente orden ejecutiva, Trump afirmó que las acciones y políticas del Gobierno cubano representan una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
Además, señaló que dichas prácticas no solo afectan a su país, sino que también contradicen los valores de las sociedades democráticas.
Las medidas se enfocan principalmente en áreas fundamentales de la economía cubana, como energía, defensa, minería y servicios financieros.
Según lo establecido, cualquier individuo o empresa que opere en estos sectores o mantenga relaciones comerciales con el Gobierno de Cuba enfrentará el bloqueo total de sus activos dentro de territorio estadounidense.
Asimismo, la Casa Blanca advirtió que los bancos extranjeros que realicen transacciones importantes con personas o entidades sancionadas podrían perder acceso al sistema financiero de Estados Unidos, incluyendo el uso del dólar y sus cuentas en Wall Street.
Este nuevo paquete de sanciones amplía el alcance de medidas previas, ya que no solo se dirige a altos funcionarios, sino también a ejecutivos, líderes y personas vinculadas al sistema cubano en distintos niveles.
También se contempla la prohibición de entrada a Estados Unidos para quienes estén relacionados con estas actividades.
Las sanciones entraron en vigor de forma inmediata, con el objetivo de evitar que se transfieran fondos o activos antes de su aplicación. Desde enero, el Gobierno estadounidense ha incrementado la presión sobre Cuba, incluyendo restricciones al sector petrolero, mientras Trump ha reiterado la necesidad de un cambio de régimen en la isla.