Ser protagonista de uno de los peores desastres naturales que ha ocurrido en Morelos no es nada fácil, menos cuando se desempeña el trabajo de reportero y peor aún cuando, además, tienes dos hijas y un embarazo de siete meses. El 19 de septiembre del 2017 transitó normal por la mañana, dejé a Sofía, mi hija de 12 años, en la primaria y a Amaya, de dos, en la guardería, salí a buscar mi información y terminé prácticamente temprano de recabar notas. Decidí recoger a la menor más temprano de lo habitual e hicimos...