Hay un prejuicio generalizado acerca de que los artistas mexicanos son pobres, que batallan para pagar la renta, que no llegan fácil a fin de mes. Es un prejuicio que tiene algo de cierto. México no es un país propicio para la artisteada, es decir, se puede hacer mucho, pero a pesar de las circunstancias, no gracias a ellas. Se entiende como un oficio más de necedad que de oportunidad. Hay artistas autosuficientes y hasta opulentos, pero, si nos fijáramos bien, sin prejuicios adicionales ni rencor de clase, la...