Una de las opciones para que nosotros los escritores desarrollemos nuestro oficio es el emprendimiento. Otras elecciones, en general son: la docencia (ser maestros), el servicio público (burocracia) o un empleo editorial (corrector, editor). Puede haber más opciones para la manutención, claro, hay quien recibe una herencia o atiende el negocio familiar que nada tiene que ver con la literatura. Los hay, incluso, quienes optan por una vida precaria, saltando entre pequeños empleos. Dedicarse principalmente a da...