Durante algún tiempo varias mujeres policías me trajeron asoleado: “Nos tuvieron miedo. No tenía para pagar el cartón que apostaste”. Cuando podía les explicaba por qué no había podido cumplir mi palabra, pero nadie me creía. “Nos dijiste que preparáramos un equipo de futbol porque tenías uno de reporteRas muy buenas y nos iban a meter una chinga… Eso nos dijiste. También apostaste un cartón de caguamas a tu equipo”. “Esta fue una de las pocas veces que no cumplió una promesa y un reto en su vida (y en bajada)”...