Contabilizan alrededor de 200 árboles dañados desde hace un año. Decenas de ficus en Cuernavaca siguen muriendo y permanecen dañados, con una esperanza de vida que no superará los 10 años, lo cual ha propiciado reuniones entre dependencias municipales y estatales encargadas del medio ambiente, que han optado por la tala de árboles secos que están en riesgo de caer. Los ficus están infectados por una plaga agresiva que no ha sido plenamente identificada y que los deteriora rápidamente, hasta secarlos por completo....