En los últimos años hemos empezado a experimentar un incremento considerable de violencia. Normalizamos utilizar palabras que hacen alusión a un hecho delictuoso porque es más común escucharlas y es ahí cuando tenemos un acercamiento inconsciente a dichos conceptos que definen una conducta tipificada, es decir palabras como feminicidio, asalto, robo, homicidio, persecución, secuestro, atentado, se vuelven cada vez más coloquiales en nuestro vocablo y empezamos a vivir con ellas. Evolucionamos, nos adaptamos y así...