Hoy es el cumpleaños de su hermana y quiere regalarle una muñeca. Cristopher Nava no ha cumplido ni siquiera los doce años de edad y ya trabaja como checador de rutas para apoyar con los gastos económicos a su papá. Aunque ya se involucró en el ámbito laboral no ha dejado sus estudios y señala que en un futuro le gustaría ser militar. Desde hace un año labora como checador de paso en la calle Leyva del Centro de Cuernavaca pero aprendió desde que tenía ocho años de edad, gracias a que su papá le enseñó cóm...