Para escribir —como para amar o hacer el aseo de la casa o jugar futbol— es importante organizar el tiempo. Hay muchas formas en que los autores hacemos esto. Conozco varios que dejan su cierre de textos para el final, digamos cuando va a vencer un contrato, o de plano para el final de sus vidas, muy triste sí, pues a veces lo aplazan tanto que no terminan nada. Otros intentan terminar lo antes posible, para pasar a otros pendientes o para concentrarse en la realidad o quién sabe, pero también hay quienes dic...