Los familiares beneficiados. En una ocasión, cubriendo una nota policíaca en la que un joven había evadido la acción de la justicia gracias al apoyo de sus padres –quienes le habían permitido escapar–, me sorprendí cuando un abogado me refirió que no se podía ejercer castigo alguno en contra de los padres, porque era a su hijo a quien favorecían y era lógico y normal que lo ayudaran, a pesar de que había cometido un delito.