"Soy amigo de mis amigos, pero soy más amigo de la verdad.” Aristóteles Tenía quince años. Acababa de entrar a la preparatoria. En esos tiempos nos enfrentamos a la “perrada”, costumbre de aquellos años en la que a todos los recién ingresados nos tuzaban o trasquilaban y nos dejaban el cabello de tal manera que no había más remedio que raparnos completamente. A quienes no se dejaban, les cortaban el cabello dejándolos como Miguel Hidalgo y lo obligaban a subirse en alto y dar el “grito de independencia”....