" Nadie se hizo perverso súbitamente.” Juvenal De verdad agradezco los comentarios que me envían sobre estos artículos que publico en esta casa editorial. No sólo me hacen revisar y reflexionar muchas veces. También me han hecho cuestionarme a mí mismo sobre mi propia forma de ser o de recordar episodios de mi infancia. En uno de esos comentarios, Estela desde Monterrey, muchas gracias, escribió que “no existen malos muchachos, sino malos adultos que no los escuchamos. Debemos empapar a nuestros muchachos...