“El que tiene que ser diferente eres tú, no el año.” Mafalda. Cuando era un adolescente, y desde entonces, hasta hace algunos años, cada que se acababa un año, enviaba una carta a mis amigas y amigos con antelación, pidiéndoles que la abrieran y leyeran el último día del año. Solos o en su reunión familiar. Esa carta decía algo así como: esta es la última noche del año. Es el momento de repasar tu libro. Léelo. Escribiste muchas cosas hermosas. Cosas que enaltecieron tu corazón y te hicieron sentirte content...