Desafortunadamente las escuelas públicas de Morelos son desde hace tiempo un blanco jugoso y fácil para los delincuentes, que reiteradamente se apropian de los bienes difícilmente adquiridos para la formación de las nuevas generaciones. Nada escapa a la malsana actividad: desde computadoras hasta escobas o el cableado eléctrico se sustrae gracias a la escasa vigilancia de los planteles. La plaga afecta lo mismo a guarderías que a instituciones universitarias. Las autoridades encargadas de salvaguardar la...