En dos conflictos que trascienden sus propios ámbitos las cosas están por llegar a un punto de no retorno que traerá graves consecuencias para Morelos: en la crisis financiera de la UAEM (con todo y su huelga) y en el abasto de agua a Cuernavaca, parcialmente interrumpido por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que reclama al Sistema de Agua y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) el pago de millonarios adeudos. Ambos casos sólo se resuelven con dinero, además de que tienen otra característica común: las...