La ex titular del Instituto de la Mujer, recién destituida por la nueva legislatura, ha emprendido una campaña nacional de defensa de su permanencia en la citada institución, bajo argumentos falsos que buscan soslayar la verdadera causa: la imposición de incondicionales en cargos destinados a permanecer inamovibles en el próximo sexenio. Efectivamente es necesario –urgente- nombrar a una nueva titular en ese cargo para reactivar los programas oficiales a favor de la mujer, pero debe hacerse sin violar principios...