Si algo resalta en las denuncias públicas hechas por los alcaldes que recientemente asumieron funciones son los daños hechos por sus antecesores al patrimonio municipal, ya sea a instalaciones, vehículos, mobiliario, materiales o dinero. Con todo ello, a quienes se daña realmente es a los habitantes, pues es a ellos a quienes se prestan los servicios y para quienes se trata de mantener un nivel mínimamente funcional en la operatividad de cualquier municipio. Provocar un daño patrimonial al nivel del gobierno más...