La rehabilitación de los inmuebles con valor histórico dañados por el sismo se ha prolongado demasiado, a pesar de que esas construcciones tienen además una importancia vital en la economía de las comunidades en las que se asientan. El turismo que antes del sismo de 2017 llegaba a esos lugares hoy hace falta y los bolsillos de la población dedicada a atenderlos lo resiente por un periodo que ya supera el lustro. El anuncio de que este año quedarán concluidos los trabajos debe ser tomado con mesura, pero no p...